viernes, 23 de abril de 2010

El vértigo de la sobremodernidad: no lugares, espacios públicos y figuras del anonimato (Adolfo Vásquez Rocca)



VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo
El vértigo de la Sobremodernidad: no lugares, espacios públicos y figuras del anonimato.
Revista Nómadas, 16 (Febrero 2007)

La ciudad como hecho colectivo se manifiesta fundamentalmente en la red de espacios públicos.
Pensar en los lugares y las formas urbanas de relación (la circulación acelerada de personas) permite ver las nuevas formas de soledad y aislamiento en una urbe superpoblada.
La dispersión de nuestros signos de identidad nos convierte a unos respecto de otros en transeuntes que apenas intercambian huidizas miradas, figuras del anonimato, desposeídos de nuestra identidad por la celeridad de nuestros desplazamientos.
En nuestra sociedad actual de la masificación, en la que la mayoría de las personas portan el rostro del anonimato, el espacio público se comporta como un espacio no determinado por estructura y jerarquías, sino aquel en que el sujeto se convierte en una nada ambulante en el más radical anonimato de la aglomeración, donde el único rol que le corresponde es circular.
Este espacio se regula a partir de un repertorio de negociaciones y señales autómatas: relaciones de tránsito (vínculos ocasionales entre conocidos o simples extraños, con frecuencia en marcos de interacción mínima, en el límite de no ser relación en absoluto). Los protagonistas de esta interacción transitoria no se conocen, no saben nada el uno del otro, aquí está la posibilidad de albergarse en el anonimato como película protectora.
En esta red inmensa de flujos que se mueven y mezclan en todas direcciones nos encontramos en una situación de tránsito. No estamos, transcurrimos. No comprometemos nuestra identidad.
El espacio del no lugar no crea identidad singular ni relación, sino soledad y similitud.

Los no lugares. Espacios del Anonimato (Marc Augé)



AUGÉ, Marc.
Los no lugares. Espacios del Anonimato. Una antropología de la sobremodernidad.
Gedisa, Barcelona, 2004.

La proliferación de no lugares está ligada a una experiencia de soledad para las conciencias individuales.
El no lugar son dos realidades complementarias:
- Espacios constituidos con relación a ciertos fines (transporte, comercio, ocio...)
- Relación que los individuos mantienen con esos espacios.

La identidad de unos y otros constituye el "lugar antropológico" (Mauss), a través de las complicidades del lenguaje , las referencias del paisaje, las reglas no formuladas del saber vivir. Es el terruño, las raíces... es necesario reconocerse en él. Es el espacio compartido que expresa la identidad del grupo (cultura localizada en un tiempo y espacio)
El "no lugar" es el que crea la identidad compartida de los pasajeros, de la clientela o de los conductores. No crea identidad particular, sino soledad y similitud.
El anonimato relativo que recesita esta identidad provisional puede ser sentido como una liberación por aquellos que por un tiempo no tienen más que mantenerse en su lugar.
El pasajero se libera de las cargas de la cotidianeidad.
Sólo pero semejante a los otros, esa persona quizá se siente preocupado por el ayer o el mañana, pero su entorno del momento lo aleja provisionalmente de todo eso.
Los no lugares convierten a los ciudadanos en meros elementos de conjuntos que se forman y deshacen al azar y son simbólicos de la condición humana actual y más aún del futuro.

http://www.scribd.com/doc/7157745/Marc-Auge-Los-No-Lugares

jueves, 22 de abril de 2010

4.NUESTRO PROYECTO

Después de empaparnos de la multitud de influencias anteriormente citadas, en nuestras cabezas quedan conceptos dando vueltas...
Nos hacemos preguntas sobre los espacios públicos. Son espacios interesantes de nuestra sociedad, los vivimos de una manera particular: son de todos y a la vez de nadie. Las personas somos alguien en nuestra casa, en nuestro trabajo, en la facultad. La gente nos conoce, nos saluda, tenemos objetos personales que hemos comprado o nos han regalado, que nos definen. Nos comportamos de una cierta manera, somos simpáticos o perezosos, o egoistas... Nos relacionamos con nuestro entorno mostrando todas esas características que, entre otras cosas conforman nuestra identidad.
Pero en el tránsito diario de casa a la facultad circulamos por un espacio público un tanto especial. Andenes, vagones de tren, estaciones de autobuses... son los NO LUGARES.
Cientos de personas se cruzan con nosotros en estas vías de circulación casi automática, se sientan a nuestro lado. Cada cual con su itinerario particular. Compartimos esos espacios con desconocidos, y nosotros somos también desconocidos para ellos. Se puede decir que mientras permanecemos en un no lugar nuestra identidad, nuestra individualidad queda oculta tras el velo de la uniformidad del transeunte desconocido.
Esto es cierto a medias, puesto que sin hablar si quiera somos capaces de transmitir quienes somos a través de nuestra ropa, nuestra edad, nuestro lenguaje corporal...
Es divertido intentar adivinar quien es una persona, como es su vida, a qué se dedica... Proyectamos nuestra imaginación sobre la imagen de alguien, como un pequeño juego.
Soy YO quien construye la identidad de EL OTRO. Por eso en mi manera de mirar va implícita mi propia personalidad, mis temores, mis anhelos...
En la vida real también son los otros quienes construyen en parte nuestra identidad, cuando nos dicen cómo somos, es decir cómo nos ven ellos. Así, fragmento a fragmento, se consolida nuestra imagen.
Queremos realizar un proyecto editorial sobre nuestra visión particular de la identidad de personas anónimas que se encuentran en el mismo instante compartiendo el mismo espacio (un no lugar como la T4 del Aeropuerto de Barajas). Para ello presentamos imágenes acompañadas de un pequeño texto, un microcuento que sea una hipótesis sobre la identidad de esas personas, pero a su vez deje volar la imaginación del espectador.

miércoles, 21 de abril de 2010

lunes, 19 de abril de 2010

Ficciones en los no lugares: La autopista del Sur de Julio Cortázar

Portada de La autopista del Sur y otros relatos, de Julio Cortázar, en la editorial Bruño, 1991
En La autopista del Sur, Julio Cortázar elabora una ficción acerca de una experiencia corriente en un no lugar: los atascos en carretera. En ellos se produce una situación paradigmática de estas zonas: multitud de personas reunidas en ausencia total de comunicación, recluidas en sus vehículos, a la espera de poder marchar a otro lugar. No tienen identidad propia, de hecho el relato empieza con una cita de Arrigo Benedetti que dice:
Gli automovilisti accaldati sembrano non avere storia...Come realtà, un ingorgo automobilistico impressiona ma non ci dice gran che. (Los automovilistas acalorados no parecen tener historia... En realidad, un atasco automovilístico impresiona pero no nos dice gran cosa.)
Sin embargo, Cortázar da un giro a la historia cuando el atasco se prolonga durante meses: esto obliga a los automovilistas a salir de su encierro, a relacionarse unos con otros para buscar comida y sobrevivir. Pasan de ser conductores sin identidad a personas con una personalidad y un nombre propio (aunque éste sea el nombre de su coche) que forman una comunidad Se acaba formando una microsociedad en la que hay líderes, reparto de tareas, ayuda a los débiles y surgimiento de pasiones y conflictos, amores y odios. La autopista pasa de ser un terreno replicable y homogéneo, como suelen ser todos los no lugares, a un territorio con su propios hitos (como el árbol que toman de referencia los personajes para saber si han avanzado algo o no), y por tanto, deja de ser un no lugar.
En definitiva, La autopista del Sur es un ejemplo muy bueno de cómo una ficción puede transformar el no lugar en lugar, el transeúnte anónimo en un ser con su propia identidad. Nos sirve como referencia pues es precisamente esto lo que queremos hacer en nuestro proyecto.

domingo, 18 de abril de 2010

Ficciones, identidades y narraciones fotográficas: Sophie Calle

Buscando autores que partieran de la realidad para crear narraciones, hemos encontrado la obra de Sophie Calle, artista francesa que se autodefine como fotógrafa y escritora. En sus obras mezcla realidad e invención, partiendo de acontecimientos o personajes verídicos (con frecuencia ella misma, como ocurre en sus proyectos denominados Autobiografías) para ir construyendo una ficción entorno a ellos. El crítico Manel Clot apunta que la temática de sus trabajos está dedicada a:
(...) construir ficciones sobre la vida real, a fabular sobre la identidad y la máscara, a subvertir el orden de verosimilitud a partir de historias que en algún momento han sido verdaderas, utilizando el azar en todos sus aspectos (...) su principal afición es la de fabricar, desarrollar y contar historias, ser una hacedora de historias, una turbulenta mente de narradora dentro de un inquieto cuerpo de artista.
(CLOT, M. en Sophie Calle : relatos / exposición organizada y producida por la Fundación "La Caixa", Barcelona : Fundación "La Caixa", D.L. 1996. p. 31)


Como ejemplos concretos de esta relación realidad/ficción/narración podemos citar L'hotel, proyecto en el que trabajó tras conseguir ser contratada en un hotel de Venecia, en el que elabora una serie de relatos sobre personas a partir de la descripción objetiva de los objetos que tenían los huéspedes en las habitaciones cuando ella entraba a arreglarlas.

L'hotel, chambre 28, 1981


L'hotel, chambre 28, 1981 (detalle de la foto)

Dos aspectos de esta artista nos interesan mucho para nuestro proyecto:


- Su temática sobre la construcción de la identidad, puesto que nuestro proyecto trata precisamente de devolversela a personas que se encuentran en no lugares ( caracterizados precisamente por el anonimato de sus transeuntes) y para ello tenemos que construir ficticiamente esta identidad.
Un ejemplo de construcción de identidad en Sophie Calle sería su serie Ritual de cumpleaños, en la que fotografía cada año los regalos de la fiesta de su cumpleaños. No habla de esta manera de su propia identidad, sino de la que han forjado los demás sobre ella y que queda materializada a través de esos objetos que creen que pueden ser acordes con ella. En este sentido también podríamos citar la ausencia, proyecto en el que, tras el robo de varias obras en el Isabella Stewart Garner Museum de Boston, pide al personal del museo que describan las obras desaparecidas y recoge sus palabras. Los empleados construyen de esta manera la identidad de las obra y cada uno de forma distinta pues ninguna de las múltiples definiciones dadas a una misma obra coincide.

Una obra de la serie Ritual de cumpleaños, 1996 (falta el texto que la acompaña y que enumera los objetos de la estantería)


-Otra aspecto que tiene mucha relación con nuestro proyecto es la forma en que Sophie Calle elabora sus ficciones: lo hace a través de textos que acompañan a las fotografías y que cuentan una historia. Estos textos nos dicen desde donde debemos leer la imagen, nos dan un contexto y unos datos concretos que determinan nuestra percepción de lo que aparece en la fotografía. Es tal su importancia que al montar sus obras no suelen aparecer en una discreta cartela, sino enmarcados y con el mismo rango de importancia que las imágenes. (incluso superpuestos a las imágenes como en la portada de Prenez soin de vous) Esta relación imagen/ texto nos interesa mucho porque en nuestro proyecto vamos a crear la identidad de los personajes a partir de microrelatos que serán fundamentales para leer las imágenes, al igual que en la obra de Calle.





Águila, de la serie La ausencia, 1991





Una obra de la serie Los ciegos, 1986






Portada del libro Prenez soin de vous, 2007

viernes, 16 de abril de 2010

Quino y el pie de foto como creador de ficciones



QUINO, Detalles de una viñeta contenida en el libro ¡Cúanta bondad! Barcelona: Ed. Lumen, 1999 , p.59



Al elaborar las historias que acompañan a nuestras fotografías, nos hemos dado cuenta más aún si cabe de la importancia del "pie de foto" a la hora de interpetar las imágenes. Es ese texto el que nos habla de las identidades de los personajes o los espacios, del contexto, el que determina, en definitiva, nuestra percepción sobre lo que estamos viendo. De esta manera se crea una ficción de la que el espectador muchas veces no es consciente, pues se fía de la veracidad del texto y sobre todo de la supuesta objetividad de la imagen y su condición de "prueba".



Encontramos esta viñeta de Quino que es una muestra perfecta de todo este asunto.Vemos que una misma fotografía con distintos pie de foto puede adquirir significados distintos, incluso opuestos entre sí. Y cómo el fotoperiodismo aprovecha en ocasiones esta condición para apropiarse de las imágenes y hacer que hablen en función de los intereses de los medios de comunicación, cuya imparcialidad con frecuencia deja mucho que desear.



La idea que nos aporta este hecho para nuestro proyecto es cómo, mediante un texto, podemos reforzar las lecturas de nuestras imágenes que más nos interesan y crear identidades ficticias pero a la vez creíbles.